Dieta Cetogénica para Definir

El objetivo de este plan alimenticio es optimizar el bienestar a través de un cambio metabólico, en el que la fuente primaria de combustible celular, son las grasas, lo cual se logra por un proceso llamado cetogénesis.

Esta transformación es una reacción que se produce en el organismo, cuando a falta de carbohidratos, se quema grasa para extraer energía. Lógicamente, el resultado más esperado es presentar una pérdida de peso significativa a través de esta dieta cetogénica para definir con más facilidad, ya que el cuerpo consume las reservas de grasa con mayor rapidez.

Aunque para muchos esto parezca una fórmula efectiva para perder peso y definir los músculos, hay que advertir que provocar el estado de cetogénesis, puede provocar efectos sobre la salud. Para acogerse a una dieta de este tipo, siempre se debe contar con la supervisión de un médico nutricionista que diseñe un plan, controle y verifique el estado de salud e intervenga oportunamente en caso de evidenciar una secuela no deseada.

No todos pueden llevar una dieta cetogénica; deben abstenerse las personas que tengan condiciones de salud preexistentes, especialmente si esas condiciones implican problemas renales o cardíacos.

En opinión de la mayoría, el mejor programa de pérdida de peso es aquél que se puede mantener a largo plazo y que se ocupa de la raíz del aumento de peso. Precisamente, es en este entorno donde una dieta cetogénica es más útil, ya que es efectiva en la corrección de una de las causas más comunes del aumento de peso: el desequilibrio hormonal.

La insulina es una hormona que se libera en el cuerpo en respuesta a las fluctuaciones de azúcar en la sangre. Cuando aumenta la glucosa, el páncreas libera insulina para desplazarla a las células donde puede ser consumida como combustible. Por lo tanto, si las células están ocupadas quemando glucosa, el cuerpo convierte el exceso de energía en ácidos grasos y los almacena en las células grasas, con todo lo que ello deriva.

La falta de energía para hacer ejercicios y comer en exceso, son síntomas de un desequilibrio hormonal subyacente, producido por la forma en que el cuerpo utiliza la insulina. Pero, ¿qué es lo que provoca que los niveles de insulina aumenten y se mantengan elevados? En condiciones normales, la respuesta es obvia: el alto consumo de carbohidratos.

Los carbohidratos se descomponen en el intestino y, finalmente, se convierten en azúcar en la sangre. Por lo tanto, el mejor programa de pérdida de peso es uno que esté orientado en reducir la glucosa y los niveles de insulina circulante, tal como lo hace una dieta cetogénica.

Y hay más; con la adición de una actividad física, especialmente el ejercicio de alta intensidad, se utiliza el glucógeno almacenado en el músculo, utilizando el exceso de reservas de energía, haciendo que las células musculares sean más sensibles. Es por esta razón que las personas que realizan entrenamientos para ganar masa muscular, encuentran en la dieta cetogénica un eficaz aliado que favorece y facilita la definición muscular.

Combinar un plan alimenticio cetogénico junto con un programa de entrenamiento de alta intensidad, encaja a la perfección; es una manera eficaz de perder peso y un excelente modo de promover la salud.

Alimentos para dieta cetogénica

Una dieta cetogénica incluye el consumo de:

Proteínas:

  • Carne: carne de vaca, cerdo, cordero, ternera, cabra y de caza silvestre
  • Aves de corral: pollo, pavo, codorniz, gallina, pato, ganso, faisán
  • Pescado de cualquier tipo
  • Los mariscos: almejas, cangrejo, langosta, vieiras, camarones, calamares, mejillones y ostras
  • Huevos
  • Tocinetas y salchichas
  • Complementos alimenticios de proteína vegetal

Vegetales frescos:

  • Cualquier verdura de hoja verde
  • Espárragos
  • Aguacate
  • Pimientos
  • Brócoli
  • Coles de Bruselas
  • Zanahorias
  • Coliflor
  • Acelga
  • Cebollino
  • Pepinos
  • Pepinillos
  • Puerros
  • Aceitunas
  • Cebollas
  • Rábanos
  • Espinaca
  • Coles
  • Acelgas
  • Tomates

Productos lácteos:

  • Crema de leche
  • Crema agria
  • Todos los quesos duros y blandos
  • El queso crema
  • Yogur de leche entera (sin azúcar)

Grasas y aceites:

  • Aceite de aguacate
  • Aceite de almendras
  • Mantequilla (preferiblemente de fuentes orgánicas)
  • Grasa de pollo, orgánica
  • Grasa de pato, orgánica
  • La manteca de cerdo (no hidrogenada)
  • Nueces de macadamia
  • Aceite de macadamia
  • Aceitunas
  • Aceite de oliva, orgánico
  • Aceite de coco, orgánico
  • Mantequilla de maní (sin azúcar)

Bebidas (sin azúcar):

  • Café descafeinado
  • Té de hierbas
  • Agua
  • Jugo de limón
  • La leche de almendras
  • La leche de coco
  • La leche de soja

Imagen vía Flickr

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